La voz de las imágenes en Madialeva y sus colaboradores

 

...La vida es medio, es camino, es cauce. Y cual agua de río, vamos fluyendo. “Eso”, cual árbol, acompaña y da sombra al sendero. A veces se asoma, se presenta dejando un rastro de escalofríos o lágrimas, de duelo, de desesperanza. A veces es cordialmente invitada.

Hay sociedades que la veneran, la siguen, la esperan. Otros, un poco más cobardes, preferimos temerla. ¿Por qué no nos develas tu gran misterio?, ¿por qué no nos concedes saber si es dulce tu morada?, ¿a caso temes decirnos, que cómo llegas te vas?, ¿qué eres cómo ese amor fugaz que tras encender la llama se consume? Si, eso me temo. Me temo algún día partir sin pena ni gloria, desaparecer y consumirme y no ser más que polvo. Ser un adiós definitivo e hiriente…

 

 

SIRENITA CORUÑESA

Sirenita coruñesa 
Miras dende a artesa 
Mostras ben pousada
Eso que e teu..
O ceo reflexado,
na auga cristalina 
Da tua ben amada 
"A ciudade hercolina "-
(Teresa Naveira Gómez).

FLORES

Solía cuidar las flores a diario. Su pequeño jardín, hecho de mimo y tiento, acogía con gratitud el tiempo dedicado, y la sorprendía a menudo con pequeños brotes y capullos. Rosas bicolores, flores de cera con néctar fragante, gardenias con un aroma penetrante la recibían al entrar al pequeño invernadero. A menudo salía a caminar por el campo, y se dejaba embelesar por los momentos en que abejas y abejorros acariciaban con las patas los estambres, y casi era capaz de sentir el placer que la flor experimentaba, a ratos con el viento de mayo meciéndola lado a lado. Sólo allí, cerca de la tierra, sentía la paz y la fuerza de la naturaleza, con su silencio interior llenándolo todo. Y era en ese momento cuando sentía un amor muy profundo, quedo y dulce, que lo llenaba todo, y que la hacía confiar y la vinculaba más aún con su ser esencial. Temblor y abrazo fundidos dos en uno. El sol de primavera que lo hacía crecer todo también trabajaba en su interior, llenándola de luz invisible, permitiéndole unirse con todo en un presente perpetuo.

Relato de Elena Solla babío.

https://a-tu-salud0.webnode.es/?fb_ref=Default

ÁRVORE DA VIDA:

 "Porque estou viva, todo o que en min morre deixo pasar, libre no movimento aberto das minhas pólas, e no meu centro érguese a forza do eterno, que sabe que outras sempre me continuarán e, así, eu existo infinitamente agora".

  "Mariola López Abeledo".

Este es un texto escrito por mi querida amiga Mei, quien a petición mía ha querido colaborar en este pequeño blog con la aportación de su maravilloso arte con las palabras. Eres  una expléndida escritora y me ha ...gustado mucho que le hayas puesto voz a el centenario castaño que tanto me gusta.

" LA OLA "

"Sentía venir la vida a lo lejos. Por momentos, se le antojaba como una tremenda ola, de diez o quince metros, apunto de engullirla si se acercaba demasiado, si se arriesgaba hasta el punto de la confianza total. En algunos momentos se quedaba quieta, y aceptaba toda aquella energía bullendo en su interior, también entonces notaba dentro la turbulencia del mar, como un runrun sordo de antiguos naufragios, que ponía a prueba su fe. Cuando estaba apunto de lanzarse, todos sus miedos intentaban encogerla, retar su entereza, pero a esas alturas ya sabía cual era el truco: tomarlos de la mano, abrazarlos contra su pecho y hablarles como se le habla a la persona amada, bajito y dulce, sin renunciar a nada de lo que formaba parte de ella. En ese instante, surgía la magia, y era capaz de navegar en su goleta por el mar bravío con fluidez, afuera titubeos, aceptando cada batida sin flaquear. Así enfrentaba la vida, valiente, dichosa, alegre en el corazón, porque sabía que todo aquello que había sucedido y estaba por suceder durante el viaje, tenía un sentido."

"LA OLA" Por: ELENA SOLLA BABÍO. 05/02/2014

 

DOS AL LÍMITE

"Cada uno consigo mismo; juntos sintiéndose pequeños.
 Más allá no existe nada, es el momento silencioso de la  plenitud, del asombro, del riesgo compartido.Momentos irrepetibles y que han quedado inmortalizados para el recuerdo".
Lourdes Torreira Yáñez

LA INVITACIÓN DEL PUENTE

En la mañana me he dejado llevar hasta allí, sin rumbo solo sintiéndome libre y dejando que el frescor al alba despierte mis dormidos sentidos.
El puente me hace una invitación para que lo cruce, me guían hasta él los rayos del sol que se muestra tímido esta mañana; todavía no se atreve a dar su calor; lo sigo y sin rumbo encuentro que me encuentro.
Me adentro en el mundo en el que me hablo a mí misma; voy sin saber que más me deparará este camino y eso es lo que menos me importa; siempre existe una cosa nueva que el día nos muestra, da igual ir mil veces al mismo lugar porque el lugar no será el mismo ni para ti ni para el puente.
¿Quién cruzará por aquí mañana?

- Lourdes Torreira Yáñez-